Cuando Dios está en silencio

Aunque es desgarradora y brutal, la muerte de Jesús es sin duda el más bello acto de amor que el mundo haya visto. Y si bien las Escrituras pintan una línea de tiempo muy épica de este evento, hay una parte que siempre termina creando curiosidad dentro de mi corazón; el tiempo de silencio de Dios mientras Jesús estaba en la cruz. ¿Por qué Dios lo dejaría solo?

‘’Padre, ¿por qué me has abandonado?’’ Estas palabras que Jesús gritó cuando estaba colgado en la cruz ha sido la fuente de mucho debate entre los cristianos a lo largo de los años. Algunas personas enseñan que Jesús se hizo pecado y esta es la razón por la que Dios se apartó de él, mientras que otros especulan que Dios estaba presente, pero que el pecado que Jesús cargaba provocó que este dejara de escuchar la voz de su padre. Independientemente de por qué, la voz de Dios estaba ausente.

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El silencio es incómodo. Pero enfrentar el silencio de Dios lo es aún más. Esta puede ser considerada la etapa más difícil de todo ser humano, pero también una de las más importantes. 

Muchas personas hoy día tienen dificultad para escuchar la voz de Dios, curiosos en cuánto a si Dios está oyendo o no sus gritos. Independientemente de por qué Jesús pensaba que Dios estaba en silencio sobre la cruz, creo que incluso en el silencio de Dios hay poder. En realidad, cada vez que Dios está en silencio y hace una pausa en nuestras vidas, podemos estar seguros de que está tramando algo. Tal vez no podamos entender lo que está haciendo en el momento, pero debemos confiar en que Él, en que siempre proveerá para aquellos que están en necesidad y siempre brindará apoyo a aquellos que lo necesitan en Su momento – no en nuestro momento – Lo mejor de todo es que, al final, cuando Dios decide romper el silencio en nuestras vidas, experimentamos una mejoría.

Sentir a Dios ausente parece chocar contra la promesa que está en Hebreos 13:5 que dice: “No te dejaré, ni te desampararé”. Entonces ¿Cómo hacer compatible eso con lo que sentimos a veces  en nuestro interior? Con lo que declara el salmista en el Salmo 13. Dios no ha prometido que siempre sentiríamos Su presencia. Él ha prometido que estaría siempre, sin importar como nos sintamos. Es decir, la presencia de Dios es un hecho absoluto, consumado. Él está siempre presente estemos conscientes de eso o no. 

En muchas ocasiones sentí que Dios estaba en silencio, pero después me di cuenta de que en el “silencio” en realidad Dios estaba haciendo una obra poderosa en mí. Solamente no me daba cuenta. Hay que confiar en que Dios sabe lo que está haciendo cuando se trata de cuidar a sus hijos. Por eso debemos evitar interrumpir ese silencio y llenar el vacío con nuestros propios sonidos, y decisiones estruendosas. Porque, lo queramos aceptar o no, en medio del silencio que experimentamos por parte de Dios, nos volvemos impacientes y desobedientes y no dejamos que Dios obre a través de Su proceso.

Si tienes cargas financieras, problemas de pareja o incluso problemas de salud, confía en que Dios está presente incluso cuando lo percibes ausente o muy callado. Él todavía está allí. Todavía está cuidando de ti. Él sigue siendo Dios.

jjj

2 comentarios en “Cuando Dios está en silencio

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