5 sencillos pasos que te ayudarán a cumplir tus metas este año (pero no hacen milagros)

Los propósitos de año nuevo son metas o promesas que las personas se hacen a sí mismas o le hacen a otros durante las fiestas de año nuevo para tratar de mejorar de alguna forma el siguiente año. ¡Y eso es bueno! Pero llevarlo a la práctica es diferente. Y algunas veces, a muchas personas se les hace difícil mantener y cumplir esas promesas. Esto me llevó a recordar que estamos a finales del mes de enero de este precioso año 2016, y que, probablemente hayan personas por ahí con una lista de deseos sin cumplir aún. Si es tu caso y no has dado el primer paso, si el simple hecho de ver la lista te da pánico porque no sabes por donde comenzar, o cómo lo vas a hacer, estos consejos basados en mi – no tan larga – experiencia tal vez puedan servirte de ayuda.

Estudia tus metas y haz un reajuste

Si es que tienes una lista física de objetivos para este año, revísala. En caso de que no y solo tengas las ideas en tu cabeza, para este paso sería conveniente escribirlas. Una vez lo hayas hecho, repásalas una por una. Y haz un reajuste de ser necesario. Es decir, es probable que, por la emoción del momento, no hayas escrito o pensado en metas muy realistas, o al menos, no en procesos muy realistas. Esta puede ser una de las razones por las que no hayas logrado ninguno de tus objetivos todavía.

Por ejemplo, si tu meta es hacer ejercicios más a menudo, debes planificar ir al gimnasio tres o cuatro veces a la semana en vez de siete veces a la semana. Si el plan es comer equilibradamente, intenta reemplazar el postre con otra comida que te gusta, como la fruta o el yogur, en vez de ver tu dieta como un castigo.

Por lo tanto, debes asegurarte de que tu meta sea:

Especifica: lo que quiere decir que debe ser algo claro y puntual de lo que deseas.
Alcanzable: significa que la meta es realista y se puede alcanzar. Pensar en objetivos ambiciosos tiene beneficios, pero todo exceso hace daño. Querer lograr algo demasiado grande sin comenzar por lo pequeño, puede traerte grandes desilusiones.
Beneficiosa: obviamente, la meta debe cumplir con algún objetivo, pero sea cual sea, al final debe ser de beneficio para ti (o para quienes te rodean). Las metas que incluyen hacerle daño a alguien, aunque sea indirectamente, no entran aquí.
Detallada: debe ser un plan estructurado que incluya los pasos específicos que debes dar para llevar a cabo.

Cuatro características fundamentales (puedes agregar más si se te ocurre alguna). Tómalas en cuenta.

Ponlas en manos de Dios

Una vez tengas tus objetivos claros, preséntalos a Dios en oración. Tener planes para el presente o futuro es excelente, pero lo será aún más ponerlos a disposición de Dios para que los cambie cuando desee.

Muchas de las cosas que nos hemos propuesto para este año y el resto de nuestra vida, han sido puestas por Dios en nuestro corazón por alguna razón. Pero absolutamente todas dependen de él. No podremos lograr nada sin su ayuda, y por supuesto, lo mejor será no lograr nada si esos planes están divorciados de Sus planes para nuestra vida. Nuestros deseos deben estar alineados con sus deseos para nosotros, que son reflejados en su Palabra.

Así que, sea lo que sea que contenga tu lista, y sea cual sea la cantidad de deseos en ella, dale a Dios la oportunidad de operar como Él que quiera, aún si eso significa que alguno de esos planes no se lleve a cabo. Créeme. Sus planes para nosotros son mucho mejores que los planes que tenemos para nosotros mismos. Te puede sorprender.

Un paso a la vez

El comportamiento dañino se desarrolla a través del tiempo. Así que reemplazar comportamientos malsanos con comportamientos saludables también requiere tiempo. No te desanimes ni pienses que tienes que reevaluar todo en tu vida. Más bien, esfuérzate en cambiar una cosa a la vez. Y en ir cumpliendo cada una de tus metas, poco a poco. Sin prisa, pero sin pausa.

Busca apoyo en otros

Lo queramos aceptar o no, todos necesitamos un poco ayuda. Y en esta aventura de cumplir metas y llevar a cabo nuestros planes, puede servir de mucho conversar con otros. Por tanto, comparte tus experiencias con tus familiares, tus líderes y/o tus amigos. Considera unirte a un grupo de apoyo, como una clase de ejercicios en su gimnasio, si el plan es perder peso o tonificar, etc. Tener con quien compartir tus luchas y éxitos hará que tu camino hacia un mejor estilo de vida sea mucho más fácil y te cause menos preocupación.

Dile NO a la frustración

La perfección no es alcanzable. Recuerda que el cometer errores menores en el proceso de lograr tus metas es normal. No te des por vencido completamente porque comiste un pastel de chocolate y rompiste la dieta, o porque dejaste de ir al gimnasio por una semana porque estuviste ocupado. Todo el mundo tiene altos y bajos. Recuperate de tus errores y sigue adelante.

Toma en cuenta que, para lograr lo que te propones, no hay ninguna receta ni secreto. Después de Dios, al final depende de ti. Y la constancia, la disciplina y la fe son tus aliados.

¡Abrazos!

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