El poder de la gratitud

De lunes a viernes, todas las mañanas y tardes trabajo en un lugar donde la amabilidad, y el ser una persona agradecida, prima por encima de todo. Lo hago tantas veces que finalmente acabo olvidando su verdadero significado. Pero otras veces, y me refiero a casi todo el tiempo que pueda dedicar en la semana, hago lo que realmente me gusta. Es en esos momentos en los que estoy trabajando y disfrutando a la vez cuando pienso en el verdadero significado del “gracias”, del ser agradecida, de lo poco que cuesta pararnos un momento, observar a nuestro alrededor y valorar lo que tenemos, sobre todo haciéndolo de forma emocional.

La gratitud es uno de los ejes de una vida plena y feliz. Curiosamente, lo que nos llevará a estar más satisfechos no es el deseo de aquello que no tenemos sino la capacidad para apreciar todo lo que ya tenemos. Además, practicando la gratitud aportaremos más valor a nuestra vida y a las de los demás.

Nosotros no podemos cambiar la actitud de los políticos o de nuestro jefe, pero sí está en nuestras manos irnos cada noche a dormir con una sonrisa de oreja a oreja y con la sensación de que nuestra vida es un regalo. Y eso no quiere decir que cerremos los ojos a lo negativo o que tengamos que ser conformistas con las situaciones que no son de nuestro agrado, significa que debemos (y podemos) prestar más atención y poner el foco en aquellas cosas maravillosas que nos ocurren a lo largo del día.

Como escuché decir en una película una vez: ”No soy feliz todo el día, pero sí todos los días”. Es decir, tal vez no sucedan cosas buenas todo el día, pero siempre habrá algo bueno todos los días.

Es por eso que les animo a llevar a cabo una practica muy eficiente, que nos puede ayudar, no solo a prestar más atención a las cosas positivas que puedan sucedernos en nuestro día a día, sino a ser agradecidos por ellas y el resto de las cosas que componen nuestra vida.

El frasco de la gratitud

Ideas-Para-Una-Boda-Original-frasco

Busca un frasco mediado (también puede ser un cofre, o una botella) y cada noche, antes de ir a dormir, apunta en un papel al menos 3 cosas del día por las que te sientes agradecido(a) y ponlos dentro. Estos agradecimientos son muy personales y pueden ser cualquier cosa que se te ocurra. Algunos ejemplos serían: la sonrisa que te dedicó una persona por la calle, el libro que te prestó tu compañera de trabajo, la llamada o correo electrónico tan entrañable que recibiste, el cumplido inesperado que alguien te hizo, la comida tan deliciosa que disfrutaste, la fortuna de haber vivido un día más con salud, etc.

Interioricemos que hoy no es un día como otro cualquiera, hoy es un regalo de Dios. Uno que nos ha concedido de manera gratuita. Cada día es irrepetible y nuestra respuesta no debe ser otra que el agradecimiento y el saber apreciar y saborear cada segundo. No esperemos a un cumpleaños, a un ascenso en el trabajo, a una boda, o a la navidad, ¡celebremos la vida todos los días!

“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” 1 Tesalonicenses 5:18

 

¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s