Aprende a decir NO

No hemos aprendido a pedir o priorizar aquello que deseamos. Parte de lo que nos han enseñado es a tener una actitud pasiva que nos lleva a aceptar casi cualquier cosa que nos pidan o sugieran, sin importar si estamos de acuerdo o no.

Muchas personas se han visto involucradas en situaciones muy incómodas por no saber decir que no a tiempo. Como sucedió conmigo. Solía aceptar, casi siempre, todas las invitaciones que me hacían. A veces lo hacía porque no recordaba las que ya había aceptado (eso me llevó a tener y seguir una agenda) y entonces me daba cuenta de que dos o tres eventos estaban pautados para el mismo día. Al final tenía que rechazar la petición. Pero ¿por qué no lo hice desde un principio?

Otras veces, aunque no tenía ningún compromiso en particular, decía que ‘’sí’’ a cosas solo por complacer. Pero esto tampoco era saludable, porque entonces dejaba de realizar las actividades que realmente deseaba hacer o me robaban el tiempo para las cosas que tenía que hacer. Con el tiempo aprendí que no se puede quedar bien con todo el mundo, que es saludable y a veces necesario decir que no y que, aunque esto no signifique ser una aguafiestas malhumorada que no acepta hacer ningún favor, ¡debemos aprender a hacerlo de todas formas!

Lo increíble es que también aprendí que se puede decir no de muchas formas. Y no me refiero solo al tono, o a la pronunciación de la palabra. Hablo de los comportamientos (o cosas, en sentido general), externos e internos, que decidimos rechazar conscientemente. Por ejemplo. Poner límites para que las personas sepan cómo deben referirse a ti, es decir NO a cualquier otro tipo de forma. Si te gusta que la gente te llame siempre por tu nombre, le estás diciendo NO a los apodos. Dejar de tomar café, Coca-Cola o evitar ver tanta televisión, son maneras de decir no que no siempre salen de tu boca. Pero son igual de efectivas.

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Es sumamente importante tener en claro cuáles son nuestros límites. La línea entre lo que deseamos y nos conviene, y lo que no deseamos y no nos conviene. Puede resultar incómodo, y muchos incluso podrían enojarse contigo. Pero no permitas que eso te afecte. Tienes el derecho divino de decir que no, con respeto, sin necesidad de dar explicaciones. ¡No se las debes a nadie! Ya sea que hayas rechazado la petición de los demás porque no puedes, o porque no quieres, es tu decisión. Y debes hacer que los demás la respeten.

En fin. Es importante aprender a decir que no, de lo contrario perderíamos el control de nuestra vida y nos llenaríamos de rabia por no hacer lo que en realidad queremos hacer. Quizás alguien pueda pensar que decir que no es de mala educación y que con eso estamos siendo desagradables. Pero es necesario, por momentos, saber establecer límites y no ceder ante manipulaciones y chantajes emocionales (de lo que está lleno el mundo).

No se trata de ser una egoísta que ignore las necesidades de los demás, sino de encontrar un equilibrio entre dos extremos igual de malos: el decir siempre que sí y el decir siempre que no. Los derechos de los demás son tan importantes como los nuestros propios y por eso hay que intentar ser asertivos y determinar en qué momentos debemos negarnos y en qué momentos no.

Asi que, dí no a las peticiones que realmente deseas o debes rechazar. Dile no a las actitudes o los ataques de las personas que no quieres ni debes permitir. Pon limites, toma en cuenta tus prioridades, di no siempre que lo encuentres necesario, y no te sientas culpable por ello.

Disfruta, por ultimo, de este divertidisimo e interesante vídeo de Casi Creativo sobre la importancia de decir que no. ¡Hasta pronto!

”Está muy bien ayudar a los demás. Es muy noble. Pero cuando por ayudar a alguien te desayudas a ti mismo, es mejor decir que no”

3 comentarios en “Aprende a decir NO

  1. Ammi, gracias por esta publicación. La verdad es que hay que reforzar este punto, no solo a las personas que nos cuesta decir “no” a las peticiones de los demás, también hay que señalar a esas personas que se sienten afectadas porque le han negado dicha petición. Así como reforzar el decir “no”, hay que reforzar el aceptar un “no” como respuesta. Muy importante para aquellas personas que les cuesta decir “no”, porque quizá se sientan apenados en un principio (que es el motivo por el que siempre dicen que sí, para no sentir, quizá, una culpabilidad) es que tengan presente, como dices, su agenda y evaluar el resultado y cumplimiento de lo que se había propuesto.

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  2. Pingback: Rumbo al 2016 | Ammi Alba

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