Noviazgo: ¿cuáles son los limites?

Muchas veces reprendemos un pecado, pero no presentamos una solución para el mismo. Esto ultimo es lo que procuro hacer con este articulo. A pesar de que es un tema muy amplio, planeo ofrecer algunas respuestas a las interrogantes de muchos jóvenes sobre lo que no se debe hacer dentro del noviazgo, a nivel físico. Y compartir algunas herramientas que puedan ser de utilidad para aquellos que quieran controlar sus hormonas, y no que estas los controlen a ellos.

Tenemos la costumbre de pensar que ciertas cosas son permitidas solo porque aparentan ser menos ofensivas a Dios o porque la Biblia no lo reprende con exactitud. Tómese en cuenta que las reglas de Dios no son negociables. Lo que Él dice que está mal, está mal. Y no porque no este en la biblia, significa que es bueno para nosotros. Dios, en Su Palabra, no nos prohíbe ingerir veneno. Pero bien sabemos que el veneno puede llegar a matarnos, y por lo tanto, no lo tomamos. Es exactamente lo que sucede con algunas prácticas “inocentes” dentro de las relaciones de noviazgo o “amistad especial”. Pensamos o decimos ”esto o aquello no es pecado” “no estoy ofendiendo a Dios con esto” nadie lo va a saber” “nadie sale afectado” “no estamos cruzando los límites”. Pero pueden llevarnos a cometer un gran error. De hecho, el problema con estas y muchas otras afirmaciones es que provienen de personas que realmente no saben cuáles son los límites o, por el contrario, son capaces de cometer un pecado consciente y premeditado.

Hay que tomar en cuenta que el deseo sexual fue depositado por Dios en nuestro “sistema” por una razón. Dios invento las relaciones sexuales con dos motivos. El primero, la multiplicación (lo tenemos en el libro de Génesis) y el segundo, el placer (lo tenemos en el libro de Cantares, Proverbios y el apóstol Pablo también habla de eso). Por eso las relaciones sexuales no son malas en sí mismas. En realidad, son algo bueno, como todo lo que hizo Dios. Así que, hay que entender; es completamente normal y a todos nos ha pasado (nadie que me diga que no) Ahora bien, lo que hacemos con ese deseo o emoción, es lo que determina el resultado. Con algo bueno también nos podemos lastimar, si no ponemos los limites correctos.

Por eso ¿que podemos hacer para evitar entrar en un terreno peligroso?

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Besos calientes.

¿Por qué está esto en el primer lugar? Porque creo, (y esta es solo una opinión) que es la raíz de todos los males… No, es broma. A decir verdad, lo que en realidad pienso sobre los besos ‘’subidos de tono’’ es que, en muchas ocasiones, estos se convierten en los potenciadores del resto de las cosas que debemos evitar, por lo menos a nivel físico. ¿Y qué es un beso caliente? Nada más y nada menos que el beso que te pone a coger calor. Estos besos duran más de cinco segundos (sin pausa), suelen usarse con la lengua, a veces se dan en el cuello y te llevan por un solo camino: la excitación. Se acelera el ritmo de tu corazón, comienzas a sentirte más animado, tu cuerpo reacciona, sientes placer y tu mente comienza a volar (casi literalmente). Como resultado, sientes el impulso de hacer otras cosas, y esto nos lleva al punto dos.

Toques físicos donde no llega la luz del sol.

Ni tu mano ni la mano de tu pareja deben viajar a ninguna parte del cuerpo que sea tapada por un traje de baño, ya que el traje de baño cubre las zonas del cuerpo que son consideradas las mas ‘’excitables’’ (dígase las más excitables porque hay muchas otras partes del cuerpo que también lo son) y que, al tocarlas, producen una reacción que suele ser casi imposible de controlar. Estas zonas, además, son propiedad de la intimidad de tu cónyuge (tu esposo o esposa). Y permitirle al otro entrar en ese terreno tan personal, te abre la puerta a mucho dolor. A menos que haya un compromiso real y practico de por medio (a lo que se le llama matrimonio)

Fotos XXX.

Las fotos que compartes con tu pareja en ‘’privado’’, no se quedan en privado. El tema de las redes sociales y el peligro de no hacer buen uso de ellas, se ha reiterado un sinnúmero de veces y muchos parecen no entender, o no querer hacerlo. ¡Pero no solo eso! Las fotografías provocativas son otro potenciador. Llevan a la excitación sexual y muchas veces al pecado de la masturbación. A demás, no solo pones en riesgo tu testimonio y reputación; no solo rechazas el consejo de Dios sobre tu cuerpo (1 Corintios 6:19), sino también el respeto de tu novio(a) para contigo y tu respeto hacia ti mismo(a).

Entre muchas otras situaciones a las que no debemos llegar. Al menos tenemos una idea inicial, un poco mas amplia. 

Finalizo el articulo con esto.

La realidad es que no hay una fórmula para alejar por completo el deseo sexual de nuestras vidas mientras estamos en el proceso de noviazgo. Pero sí hay principios que pueden guiar a la pareja. Obviamente (y en términos ya un poco mas resumidos) los novios deben evitar toda práctica que pueda incitar a la sexualidad de la pareja que aún no ha sido consagrada en matrimonio. Los besos, los abrazos y otras muestras de cariño que avivan los deseos sexuales pueden hacer que la pareja pierda el control. Por honorables que sean sus intenciones, es muy fácil dejarse llevar por la pasión y caer en la inmoralidad sexual (Colosenses 3:5). El tomarse de la mano, un abrazo como se abrazan los amigos (sin que haya toque de los genitales) y un beso superficial, entendemos que son correctos.

Obviamente, a la luz del siglo XXI, estos límites parecerían ridículos, en comparación a lo que los novios acostumbran a practicar. Pero debemos recordar que lo que define nuestros criterios y nuestros límites no es lo que la cultura de un momento dado determine que es correcto o incorrecto, sino los principios que la Palabra de Dios establece para que el hombre y la mujer no terminen en prácticas de lujuria.

Las caricias ‘’subidas de tono’’ dejarán de ser un problema cuando llegue el momento. Ya no serán caricias subidas de tono; solo serán caricias. Pero mientras tanto, procura conocer y respetar la Palabra de Dios. Procura conocer y respetar a tu pareja, y compartir con ella la bendición del noviazgo, con el fin de crecer tanto juntos como de forma individual, a fin de parecerse más a Cristo y convertirse en las personas que Dios anhela. Procura fijar limites claros a tiempo. Los límites actúan como detectores de humo: activan la alarma a la menor señal de peligro y te ayudan a desarrollar cualidades como el autodominio, la paciencia y el altruismo, que sentarán las bases para una vida sexual satisfactoria en el matrimonio. Y si ya cometiste un error, no te preocupes. Aún puedes restaurar tu relación con Dios y tomar mejores decisiones a partir de ahora.

Y tú, ¿qué límites pondrías al contacto físico con una persona del sexo opuesto? Déjalo entre los comentarios.

6 comentarios en “Noviazgo: ¿cuáles son los limites?

  1. A mi punto de vista, todas y cada una de las palabras descritas en este artículo, son una maravilla.
    El hecho de que no esté en la biblia, no significa que debamos practicarlo.
    El respeto mutuo es una de las bases de toda relación….

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  2. Pingback: Rumbo al 2016 | Ammi Alba

    • ¡Buenas noches, Meyvi!

      Uno de mis principales objetivos es provocar cambios (y hacer aportes) positivos en las vidas de quienes me leen, y me hace muy feliz saber que lo estoy logrando, ¡para la gloria y honra de nuestro Dios!

      Muchas gracias por tu precioso comentario.
      Estamos para servir.

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    • ¡Buenas noches! Gracias por comentar. Mi respuesta es la siguiente: el noviazgo es la antesala del matrimonio. Es la etapa de relación con una persona, en la que construyes los fundamentos, y la base de un futuro no muy lejano, juntos. Incluso, si buscas la definición de ”noviazgo” en Internet, podrás encontrar que dice ”relación que existe entre dos personas que se van a casar”. Es decir, el fin y propósito, como planteas en tu pregunta, de esta etapa, es el matrimonio.

      Ahora bien, en la adolescencia no se tiene, en la mayoría de los casos, la madurez emocional suficiente para lidiar con los compromisos que conlleva tener una relación de noviazgo con alguien. Por eso es que utilizo el termino, muchas veces, de que durante el noviazgo ”no se admiten niños”. Los novios deben ser personas maduras, capaces de resolver sus propios problemas y los problemas que puedan presentarse durante la relación. Por eso no recomiendo que los adolescentes carguen con una responsabilidad como esta.

      Muchos matrimonios inician con noviazgos a muy temprana edad, pero no es lo recomendable. Un adolescente (14, 15, 16 años) debería estar más pendiente de construir su propio futuro y atender a sus propias necesidades, que estar pendiente de las necesidades de alguien más, y menos si no tiene planes de casarse pronto. Por lo que, personalmente pienso, la adolescencia no es el momento para esto.

      Espero haber respondido tu pregunta.
      Estamos a la orden.
      Un abrazo.

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