Su regalo.

Cuando me gradué del bachillerato (hace aproximadamente tres años) sabía con exactitud lo que quería estudiar, y dónde. Pero tardé dos años en llevar a cabo el plan que habia estructurado con anticipación. Dos años en los que decidi invertir mi tiempo tomando cursos tecnicos y, finalmente, aceptando el trabajo que me habian ofrecido como secretaria recepcionista. Con relacion a esto ultimo, y tomando en cuenta que yo era la responsable de pagar mis estudios, no pude decir que no.

El tiempo que tardé en entrar a la universidad, en realidad no fue un tiempo desperdiciado. Al menos, no del todo. Inicialmente me habia propuesto estudiar en la Universidad Catolica Santo Domingo (UCSD), de la que se rumora ser experta impartiendo la carrera que ya habia escogido: Comunicación Social. Pero no hice absolutamente nada más que escuchar las opiniones de quienes se habian graduado de la misma (mi error) y llegue a la conclusión, sin confirmar, de que dicha universidad estaba fuera de mis posibilidades presupuestarias.

Lo que no hice (investigar por mi cuenta) me llevó a tomar la pesadísima decisión de estudiar en la Universidad Autónoma Santo Domingo (UASD) y hacer a un lado mis sueños. La unica responsable de dicho acontecimiento, por supuesto, era yo. Pero ya estaba practicamente resignada al hecho.

Después de haber cursado aproximadamente dos semestres en dicha universidad, no toleré la idea de continuar y comencé a investigar en la Universidad APEC. No es que tenga nada en contra de la UASD, pero, y aunque me pueda estar equivocando, el ‘’titulo que vale en cualquier pais’’ no compensa todo lo que se tiene que pasar. Creo que muchos podrán entenderme.

En fin. Después de haberle pedido permiso a Dios para comenzar a poner manos a la obra, recibí información de estudiantes, maestros y las mismas publicaciones de la pagina de APEC que me confirmaron un hecho: esta universidad no imparte la carrera de Comunicación Social. Créanme. No me pude haber dolido más.

La sorpresa.

Hice un ultimo intento llamando desde mi trabajo (y por quinta vez) a la universidad, por si alguna de mis fuentes se había equivocado. Pero no. Nadie se equivocó, solo yo. Así que ese era mas o menos el cuadro. La idea de estudiar en la Universidad en la que había planeado estudiar se iba desapareciendo de mi vista por el hecho de no poder costearla, y la universidad de la que esperaba algún milagro, resultó que tampoco podía cambiar nada de mi situación. Ya se pueden imaginar cómo me sentía.

Inmediatamente colgué el telefono, y casi con lagrimas en los ojos, le informé a mi madre (y mejor amiga) lo que habia sucedido. ¿Opciones? Una sola. Continuar en la UASD. Sin embargo, solo minutos después del acontecimiento, una compañera de trabajo, a quien en realidad conozco desde antes de iniciar en la labor, me dijo: ‘’Tu madre me contó sobre tu situación. Conversé con la mia hace unos minutos, y ha decidido proporcionarte una beca para la universidad que quieres. Felicidades’’

Perdón… ¿qué?

La madre de mi compañera estaba dispuesta a hacer algunos tramites para facilitarme la beca, con los contactos que tenía, y las posibilidades de adquirirla a través de dichos tramites oscilaba entre el 85% y 90%. Tardé en digerir la noticia, pero por supuesto, sabía quién lo había hecho posible.

Montaña rusa de emociones.

El proceso para la búsqueda de papeles y la confirmación de dicha beca fue largo. Tedioso, confuso y muy largo. Puso a prueba no solo mi paciencia (que no es que haya cultivado mucha que digamos), también puso a prueba mi fe.

A veces era un reto detrás de otro, y esto me llevaba innumerables veces a dudar de lo que Dios había hecho. Fui débil, terca y en ocasiones, incluso desobediente, queriendo pensar y actuar por mi cuenta, cuando en realidad lo único que tenia que hacer era confiar y aferrarme al regalo que Él me había hecho.

Ese proceso finalmente ha concluido. 

Dios me había sorprendido por completo. Había estado trabajando en eso, mucho antes de que yo incluso escogiera mi carrera. Lo hizo solo porque le plació y porque me ama, no porque yo merezca nada. Y el proceso, aunque fue realmente difícil, me hizo más fuerte.

Hace algunas semanas publique un articulo sobre la preocupación y lo que debemos hacer en medio de ella. Porque, ¿cuántas veces no nos sucede lo mismo? Una y otra vez vemos la mano de Dios comienza a obrar en algo, y somos tan impacientes que no lo dejamos terminar aun y ya estamos pensando en rendirnos. Sin embargo, siempre que estamos a punto de perder la fe, en Dios podemos encontrar cientos de razones para continuar. Su amor y su favor jamás se apartarán de nosotros, si estamos dispuestos a escuchar su voz y darle paso a su gobierno en nuestra vida.

De las tantas cosas que ha hecho Él en mi vida, ¿por qué decidí escribir sobre esto? En realidad no lo sé. El área académica de mi vida es una parte primordial de todas las partes que me hacen ser quien soy, y de alguna manera, me han conducido hasta aquí. Lo que se, lo que soy y lo que quiero ser está en manos de Dios y verlo actuar como actuó, en medio de tantas inquietudes, fue reconfortante. A demás de que no recibes una oportunidad así todos los días, de la nada, de sorpresa y sin solicitud (risas).

Dios me ha hecho promesas maravillosas, y el cumplimiento de esas promesas, desde mi perspectiva humana y limitada, ha sido lento y realmente difícil. Pero lo he visto. Lo estoy viendo obrar por encima de las circunstancias en otras áreas de mi vida y he sido capaz de gozarme en medio de ellas. Se que si he podido hacerlo, tu también. Pero ¿con qué ojos has decidido ver? ¿en quien o qué has puesto tu confianza? ¿te pasa como a mi, que solo porque las cosas se están tornando duras, quieres renunciar?. Pese a eso, ¿acaso no es Dios un Dios fiel? ¡Sí que lo es!

Dios bendice a sus hijos conforme a su fidelidad para con él. Y cuando lo hace, los sorprende.

Un comentario en “Su regalo.

  1. Pingback: Rumbo al 2016 | Ammi Alba

¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s