Reflexionando IntensaMente.

No exagero cuando digo que IntensaMente (Inside Out) debe ser el mejor de los quince largometrajes realizados hasta ahora por los Estudios Pixar, desde 1995. Me tomé las últimas horas de la noche, recientemente, para comprobarlo. En vez de ser una ‘’película para niños’’, permite que cualquier espectador se sienta identificado al narrar de forma tan impecable un tema tan complejo como lo es el mundo de las emociones y la mente humana.

Honestamente, tenía mis dudas acerca de la nueva joya animada de Disney e incluso llegué a pensar que se les estaban acabando las ideas. Como dicen por ahí, Pixar se ha encargado de darle sentimientos y emociones a juguetes, insectos, monstruos, peces, coches, ratas, robots espaciales, perros, y un sinfín de cosas; y ahora ¿darle sentimientos y emociones a los sentimientos y a las emociones? Qué interesante.

Sin embargo, solo tuve que verla para cambiar inmediatamente de opinión. La más reciente película de Pixar Studios es un viaje por nuestras emociones que nadie se debe perder. Es por eso que hoy quiero compartir con ustedes algunas de las cosas en las que pude reflexionar cuando tuve la dicha de terminarla.

Intensamente

¿Cómo quieres ser?

Las diferentes emociones; Furia, Desagrado, Alegría, Miedo y Tristeza cumplen con una función. Pero si optamos por permitir que UNA o ALGUNAS de ellas nos ”gobierne”, nuestro temperamento cambiará. Es decir, ¿quieres dejarle el control a Furia? Entonces tu comportamiento y tus acciones estarán siendo impulsadas por el enojo, y/o el malhumor. Y es probable que no tomes las mejores decisiones.

Respetemos esa diversidad.

Ahora bien, sumándole a lo que dije antes, la forma de ser de cada persona es el resultado de diversas cosas que ocurren en su interior que pueden estar siendo influenciadas por situaciones del exterior. Si lo entendemos de esta manera, podemos pensar que la película nos invita a ser respetuosos y tolerantes con la personalidad y el carácter de los demás, sin importar cuál sea la emoción que los gobierne.

Todos cumplimos con una función.

Ver que cada una de las emociones juega un papel importante en el interior de Riley, puede ayudarnos a entender que todos cumplimos con una función, ya sea dentro de la iglesia, en la universidad, o en nuestras casas. Por tal motivo, debemos valorar lo que nosotros mismos hacemos, y lo que los demás hacen, aunque desde nuestra perspectiva parezca poco significativo. El mundo funciona gracias (y a pesar) de la diversidad.

No nos desconectemos de nuestros valores esenciales.

Todos tenemos valores que son esenciales, que nos hacen lo que somos. Para Riley, por ejemplo, eran la familia, la honestidad, la amistad, entre otros. Nosotros también tenemos valores a los cuales no debemos renunciar, porque de hacerlo, nuestra personalidad, nuestros pensamientos y como resultado, nuestras decisiones cambiarán de manera radical y tal vez no para bien. Debemos reconocer cuáles son las cosas realmente importantes para nosotros, y aferrarnos a ellas.

Algunas veces, para dejar entrar a Alegría, debes dejar que Desagrado y Furia hagan su trabajo.

Aunque es una escena muy corta y pretende ser graciosa, Desagrado tiene que decir lo que piensa para hacer enojar a Furia y así poder ayudar a Alegría a entrar. Para mi esto tiene un contenido muy interesante. Existen dos caras de una misma moneda: la agresividad y la pasividad. En ninguna de las dos se resuelven los conflictos. Entre explotar o quedarse en silencio, lo que se debe tomar es el centro: la asertividad. Expresar con claridad lo que nos molesta y trazar límites sin ser agresivos, pero siendo firmes. Hasta que no seamos capaces de enfrentar la vida y las situaciones cotidianas con asertividad (expresar el desagrado) no podremos ser felices. Si algo no te gusta, ¡haz algo al respecto!

La tristeza no necesariamente es algo malo.

Al igual que la alegría, sentirse triste a veces es necesario. ¿O acaso nunca te has llegado a sentir aliviado después de llorar y dejar salir una gran carga o frustración? Algunos de nuestros momentos de mayor alegría provienen de afrontar y superar una gran tristeza. A demás, hay un tiempo para todo. La Biblia dice en Eclesiastés 3:5 que hay ”un tiempo para llorar, y un tiempo para reír” y debemos respetarlo. Date la oportunidad de llorar, y sanar.

Conocer nuestras emociones es algo primordial.

No podemos lograr un equilibrio emocional si no aprendemos a manejar nuestros pensamientos, y nuestras emociones (ambas están relacionadas). Estar conscientes de nuestro potencial interno y no dejarnos llevar por una u otra emoción es fundamental para mantener en alto nuestra autoestima y poder sostener relaciones sanas con los demás. A eso, en psicología, se le llama inteligencia emocional.

Aceptemos nuestras emociones por lo que son.

Todas nuestras emociones tienen y merecen un lugar, y deben tenerlo. Debemos aceptarlas y entender que cada una de ellas representa una parte esencial de lo que somos.

Me atrevo a decir que IntensaMente es una película que todos deberíamos ver y apreciar. Si ya lo hiciste, comparte tus aprendizajes conmigo. Felicidades Pixar. Esta vez se la lucieron.

4 comentarios en “Reflexionando IntensaMente.

  1. Pingback: Rumbo al 2016 | Ammi Alba

  2. Excelente post. Muy interesante y bien detallado.

    Así es debemos dar paso a que cada una de nuestras emociones hagan su función, como dice el artículo el conjunto de ellas, son las que nos definen.

    Muy bonito Ammi. Good Job!

    Me gusta

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