La mujer de Dios.

Mujer-FelizHace algunos meses escribí sobre El hombre de Dios. Un articulo basado en algunas de las cualidades que bíblicamente, tiene el hombre que ha entregado por completo su vida a Jesús. Durante el mes de la publicación y el siguiente, tuvimos una buena recepción por parte de los lectores. Convirtiéndose, incluso, en uno de los artículos mas populares de este blog. Poniéndome en el lugar del receptor, sin embargo, imagino esperaban el artículo sobre La mujer de Dios, lo que me lleva hoy a publicarlo. ¡Espero lo disfruten!

La mujer de Dios es una mujer conforme al corazón del Padre, que obedece sus preceptos y estatutos por encima de todo. Una mujer de Dios ama a Dios sobre cualquier cosa. La mujer de Dios no necesita pedir que la respeten. Los demás la respetan naturalmente, porque ella se respeta a si misma. La mujer de Dios busca ser como la mujer virtuosa de la que se habla en la Biblia, y no como Kim Kardanshian o Scarlett Johansson. La mujer de Dios busca identificarse con las mujeres como Ester, Rut o Sara, féminas de la misma Biblia. La mujer de Dios tiene sumo cuidado de las palabras que salen por su boca. No dice lo primero que le llega a la cabeza.

La mujer de Dios es sumisa. No importa cuán fuerte sea su carácter, sabe medir el balance entre la amabilidad y la rectitud. La mujer de Dios no solo es inteligente, sobre todas las cosas, es sabia. Hace las cosas como es debido y cuando es debido. La mujer de Dios tiene dominio propio. No se deja llevar por la emoción, o el calor del momento. La mujer de Dios viste decorosamente. Resaltando la belleza que Dios ha puesto en ella, sin pasar a la vulgaridad. La mujer de Dios tiene límites, y respeta esos límites. La mujer de Dios espera el tiempo que haya que esperar, con tal de hacer lo correcto delante de los ojos de Dios.

La mujer de Dios esta llena de ternura, sensibilidad y educación. A la mujer de Dimujer-feliz-riendo-en-el-cespedos le gusta más leer la Biblia, que revistas de moda y belleza superficial. La mujer de Dios no presume de lo que tiene y mucho ménos de lo que no tiene. La mujer de Dios es culta. La mujer de Dios es femenina. Sin importar el tipo de personalidad que tenga. La mujer de Dios es cuidadosa. Cuida de si misma y de quienes la rodean. La mujer de Dios es una adoradora innata.

La mujer de Dios no se pone pantalones más apretados que un tubo de pasta de dientes. La mujer de Dios no se la pasa chismeando y hablando mal de las demás. La mujer de Dios es buena administradora del tiempo y las responsabilidades a su cargo. La mujer de Dios no se pasa de coqueta con los hombres. ¡Con ninguno!

La mujer de Dios se ve a si misma como la princesa que es, y siempre recuerda el valor que el Rey le ha dado. La mujer de Dios es paciente en todo tiempo. Incluso en medio de las dificultades. La mujer de Dios entiende cual es su lugar dentro de sus relaciones interpersonales. La mujer de Dios busca aprender. La mujer de Dios busca dar ejemplo de Cristo en todo tiempo.

La mujer de Dios cierra las piernas cuando tiene falda. La mujer de Dios tiene cuidado de las fotos que sube a las redes sociales, y no busca llamar la atención con lo que hace. A la mujer de Dios la acompaña la delicadeza, en todo lo que realiza. La mujer de Dios es esforzada y dedicada. Una mujer de Dios esta dispuesta y predispuesta a obedecer. Respeta a los demás y les brinda el cuidado que ameritan. La mujer de Dios es humilde y modesta. Acude a la oración y no a la critica. Y es organizada.

Una mujer de Dios sonríe, y se lava bien los dientes antes de hacerlo.

¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s