El plan.

La razón por la cual muchos matrimonios fracasan es porque uno de los dos o ambos, no conocen u obedecen las normas que Dios ha establecido ya en las Escrituras. Definitivamente, ambos tienen funciones que cumplir en el panel del Señor.

El plan de Dios para el esposo.

1. Debe ser cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza de la iglesia.

La verdadera autoridad dentro del matrimonio se la ha dado Dios al hombre. Desde el principio, Dios designo al hombre como líder del matrimonio (Efesios 5:23). Al igual que Cristo, el esposo debe ser firme y decidido, pero humilde y sin egoísmo. Antes de que el esposo espere que su mujer se someta a el, el debe primero someterse a Cristo.

2. Debe amar a su esposa así como Cristo amo a la iglesia.

Jesús dijo: Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y dar su vida en rescate por muchos (Mateo 20:28). Amar como Jesús ama, significa que el marido debe mirar primero las necesidades de su esposa, no las suyas (Efesios 2:25). La sumisión de la esposa se basa en que el marido cumpla con esto. Y así como la iglesia ama a Jesús por su extraordinario despliegue de amor hacia ella, la esposa amara y se someterá a su marido cuando vea, sienta y tenga esta misma demostración. Un corazón que arde de amor, enciende al otro.

3. Debe animar a su esposa a crecer espiritualmente.
Una de las prioridades del marido es asegurarse de que su esposa tenga una buena relación con Dios (Efesios 5:26). El puede animar a su esposa a crecer en lo espiritual, reconociendo que ello afecta en su felicidad personal como mujer, esposa y madre.

4. Debe amar a su esposa como se ama a si mismo
Un marido debe reconocer que el y su esposa son uno. Por lo tanto, debe hacer por su esposa lo que haría por si mismo (Efesios 5:28-29).

El plan de Dios para la esposa

  1. Debe someterse al liderazgo de su esposo

Prov. 31:23, dice: ”Su marido es conocido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra”

Esto amerita de mucho respeto. Por lo que, así como una esposa se somete a Dios buscando hacer su voluntad mas que la propia, así también debe someterse al marido y a sus decisiones (Efesios 5:21,24)

2. La esposa debe ser ayuda y soporte de su marido
”La mujer virtuosa es corona de su marido”.
Ella es compañera y ayuda idónea de su esposo y uno de sus propósitos debe ser trabajar con él. En esto la mujer, sin duda, encuentra utilidad y belleza (Génesis. 2:18)

3. La esposa debe ser dedicada, teniendo cuidado de su casa.
Lo que Pablo dice en 1 Tim. 5:4, 14 a las viudas se aplica de forma genérica. La esposa debe ser “ama de casa”. El hogar es su dominio. Bajo su marido, ella debe gobernar su casa. No hay conflicto entre este texto y los que enseñan la sujeción de la mujer, puesto que ella es “reina del hogar”.

4. La esposa debe tener cuidado de no ser contenciosa o rencillosa.

La mujer que solo vive quejándose, criticando y/o regañando llena su casa de veneno y amargura. (Prov. 19:13; 21:19; 27:1)

Estas normas para el esposo y la esposa son mucho mas fáciles de seguir si ambos respetan la primera norma de conducta que aparece en la lista: Sometanse unos a otros por reverencia a Cristo (Efesios 5:21).

 
Se deben considerar las necesidades del cónyuge antes que las propias, en el temor de Dios. Cuando esto se lleva a cabo, el matrimonio florece, como es el deseo de Dios y ambos llegan a ser una vivida ilustración del amor de Cristo por la iglesia ante un mundo incrédulo. El matrimonio no es tanto hallar a la persona adecuada, mas bien ser la persona adecuada para el otro.

¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s