Cristianos adictos a la mentira

La primera publicación de esta serie, con algunos dias de atraso. ¡Comencemos!

Las adicciones son como grilletes que dificultan nuestro andar.

Debemos correr la carrera que nos queda por delante y para eso es importante estar livianos y despojarnos de todo peso y del pecado que nos asedia, como la mentira.

¿Estaría bien si te diera consejos y un montón de ideas sobre cosas que al final no llegan a ninguna parte? ¿Estaría bien si te presento un proyecto como el proyecto más completo e interesante de todos, solo para que lo consumas o lo apoyes, pero que en realidad no es tan bueno? ¿Estaría bien si al final te dieras cuenta de que todos mis artículos son un fraude o una copia más de algún otro blog? ¿Te sentirías bien con eso? Mejor ni respondas.

Y es que a mi nadie tiene que decírmelo. Hoy en día, con tantos mensajes cruzados, con tanta publicidad y tanta gente tratando de vendernos tantas cosas, solo destacan y nos llegan los mensajes que nos parecen honestos y auténticos, con los que nos identificamos. Porque si de marketing se trata, los consumidores sabemos perfectamente lo que hay, olemos la falsedad en cualquier esquina. Pero lo hacemos también en otros aspectos de la vida.

No existe un voto a favor de los mentirosos. Si quieres sobrevivir, tienes que conseguir que la gente crea en ti y considere que eres muy real, que eres honesto, muy… no sé, de verdad. La mentira es enfermiza y la gente, con sus respectivas excepciones, no se quiere contagiar de ella.

La mentira es la mala costumbre más compartida. El pecado más común y a la que siempre le andamos poniendo colores. Que si mentira blanca, rosada, negra, buena o mala… Bueno. La verdad es que, por mucho que queramos pintar pajaritos en el aire, la mentira sigue siendo mentira y un pecado desagradable.

Pero, ¿qué dice la Biblia al respecto?

IMG_7910.jpg

La Biblia prohíbe la mentira.

Colosenses 3:10 dice: Dejen de mentirse unos a otros, ahora que se han quitado el ropaje de la vieja naturaleza con sus vicios, y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen de su Creador”

Dice que Dios odia la mentira.

Proverbios 6:16-19 dice: Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre los hermanos.”

Y que la abomina.

Proverbios 12:22 dice: “Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento.”

En fin, la mentira afecta nuestra comunión con Dios.

Isaías 59:2-3 dice: “Pero las maldades cometidas por ustedes han levantado una barrera entre ustedes y Dios; sus pecados han hecho que él se cubra la cara y que no los quiera oír”

Puede parecer que la mentira a veces es justificable o una buena manera de uno conseguir lo que uno desea, pero es negativa. Al final, hay consecuencias. A demás, para mantener una mentira, debes decir varias más y al final se convierte en una cadena que te ahorca (o te amarra, por poner un ejemplo menos dramático)

El hábito de la mentira es un hábito que, como cualquier otro pecado, nos va matando lentamente hasta conseguir nuestra destrucción. Como cristianos, debemos ir en busca de la verdad e ir en contra de toda práctica que deshonre a Dios.

No mientas y/o hagas algo por lo que debas mentir.

Si debes ocultar la verdad, cualquiera que sea la razón, entonces lo que haces no está bien. Y si es algo aparentemente bueno, pero por alguna razón entiendes que debes ocultarlo, ora a Dios para que te guie. Opta por no decir nada o busca alternativas. Pero no recurras al engaño.

El Señor nos enseña a desecharlo en todas sus variantes y formas. Incluye falso testimonio, engaño, hipocresía, exageración, calumnias, deshonestidad, fingimiento, incumplimiento, fraudes, falsificación, excusas, doble vida, pecado encubierto, disimulos, etc. Todo lo que sea contrario a la realidad o a la verdad. Si piensas que no se puede vivir en estos tiempos sin alguna de esas cosas, quebrántate delante de Dios y pídele perdón y fuerzas para levantarte nuevamente y caminar en la verdad. En Su verdad, en El.

No sea que te pase como Ananías y Safira, que mintieron y murieron a causa de esto (Hechos 5:5-10)

Puede ser difícil para nosotros distinguir entre un corazón verdaderamente arrepentido y un farsante con mucha experiencia, pero nada ni nadie puede esconderse de Dios. El Espíritu Santo conoce nuestros pensamientos como si estuvieran en altavoz. Lo que significa que, puedes engañar a los demás, pero no hay una puerta cerrada o armarios ocultos para quien todo lo sabe. 

Tus secretos no son secretos para Dios.

Como discípulos de Cristo y parte de Su cuerpo, debemos ser absolutamente veraces, sinceros, honestos, honrados, aun cuando eso signifique sufrir, por hacer Su voluntad.

Apocalipsis 21:7-8: El vencedor heredará todas las cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. (RVR1995)

Estas a tiempo para empezar una vida limpia e integra ante los ojos de Dios. El que miente con propósito escoge asociarse con este mundo y este mundo es enemigo de Dios.

Vivir una doble vida tiene un precio. Piensalo.

color-blanco.png

Cristianos Adictos

¡Hola!

Como ya lo había dicho antes en este artículo, hay muchos temas de los que no se habla o se habla muy poco en nuestras congregaciones. Temas importantes que forman parte de la vida humana, pero especialmente de la lucha que libramos como cristianos.

Cuando decidí cambiar la temática del blog hace algunos años, lo hice con la intención de cambiar eso (con mis propias herramientas) y compartir mi experiencia y mis conocimientos con los jóvenes sobre los temas de los que quieren y necesitan saber. Eso me llevó a tratar algunos asuntos de esos de los que la iglesia debería hablar más seguido, pero creo que aún queda mucho por decir.

Por eso he decidido crear Cristianos Adictos, una nueva serie de publicaciones (con algunos materiales incluidos) que estaré compartiendo contigo cada lunes y que hacen referencia a diversas adicciones o luchas que se libran a diario (o interdiario, o semanal). Cristianos adictos a la mentira, a la pornografía, a la masturbación, etc.

Todos, de alguna manera, nos podemos sentir identificados con esto. Tener un pecado que te acosa y pasar un buen tiempo pensando que estas caminando en victoria y de repente, algo te provoca, o bajas la guardia, o eres tentado de una forma diferente y caes de nuevo, y entras en confusión y te frustras y te quieres morir.

Inicialmente pensamos que esas cosas en las que ponemos la vista (las drogas, el sexo, la televisión, la pornografia…) pueden satisfacernos pero son temporales. Nos proporcionan algo de placer, pero nada duradero. Lo bueno es que existen muchas promesas que nos dejan saber que las adicciones y las cadenas en nuestras vidas, esas áreas que nos esclavizan, pueden ser vencidas.

Así que, sea lo que sea aquello con lo que luches y/o que no sea pecaminoso en esencia, hay salida. Si deseas ser liberada de las pasiones y de los placeres pecaminosos y de las adicciones y aquellas cosas que se han convertido en tu dios y han quitado a Cristo del centro y lo han mandado para la esquina, la clave es reconocer que en Él somos libres.

Si deseas, puedes enviarme tu testimonio u opinión por correo o dejarlo en los comentarios, incluso de manera anónima. A veces nos resulta difícil compartir con otros nuestra experiencia, pero es importante recordar que no estamos solos y que solos no podremos salir. A demás, ver que otros pasan por lo mismo, o que pasaron por lo mismo alguna vez, nos da cierto tipo de esperanza.

Sin más, te invito a reflexionar conmigo sobre los diferentes temas que componen esta serie y que juntos podamos ayudar a otros en el proceso de restauración.

Un abrazo,

color-blanco.png

Amor propio

El mes pasado, por ser febrero, se habló mucho (y siempre se habla) del amor entre parejas, amor entre padres e hijos, amor hacia la familia y amigos en general. Pero yo pensé: ¿Qué hay del amor a uno mismo?

Incluso cuando es un mandamiento “amar a tu prójimo como a ti mismo”, parece que el ”como a ti mismo” a muchos se les dificulta poner en práctica, ya sea por circunstancias difíciles de la vida o carencias emocionales. Muchos han puesto en segundo lugar su amor propio, buscando quedar bien con los demás antes que consigo mismos. Pensar que la felicidad la encuentran en otras personas u otras cosas, cuando la realidad es que no se trata de lo que viene de fuera, si no de lo que sale del interior.

IMG_7862.JPG

He conocido personas que han terminado muy decepcionadas en el amor. He oído una larga lista de desgracias en el romance y cosas como tener miedo de estar solo y nunca encontrar a alguien con quien compartir la felicidad. Entonces surgen las preguntas comunes de “¿cuándo encontraré pareja?” o ‘’¿cuándo encontraré a la persona indicada”.

¿Debería una relación romántica definirnos?

Y es que siento que se ha convertido en una creencia arraigada eso de que necesitamos una relación, como si esta pudiera definir nuestro camino y nuestra identidad y si no tenemos una por un determinado marco de tiempo en nuestras vidas, entonces hemos perdido la oportunidad de recibir el tan deseado final de cuento de hadas. Buscamos y esperamos que los demás nos den el amor que en realidad ya llevamos dentro y esto crea relaciones de dependencia y apego, que inevitablemente nos conducen al sufrimiento. 

¿Por qué es que estas ideas se nos han forzado tanto y si no cumplimos con estas expectativas, entonces somos fracasos en el departamento de amor / romance? ¿Y si alguien no está listo todavía? ¿Qué pasa si hay otras prioridades en ese momento?

El casamiento y el formar una familia son cosas que agradan a Dios. Cosas que el formó y aprueba. La diferencia entre Dios y los hombres (y me refiero a la humanidad en general) es que Dios no te las impone. No te anda mostrando carteles que dicen: ‘’Date prisa, que se te van los años’’ o ‘’¿y el novio?’’ como los tíos y los abuelos en cada reunión familiar.

Hay demasiada presión social con respecto a este tema.

No sé tú, pero yo disfruto mi vida ahora y estoy disfrutando de la relación que estoy construyendo conmigo misma. Me he dado cuenta de que no necesito que alguien más venga e intente suplir mis necesidades o cumplir con mis expectativas, porque puedo hacer eso muy bien por mi propia cuenta.

Y no digo que una pareja no pueda hacerlo, o que no soy feliz cuando mi vida romántica está activa. Pero con los años he aprendido a darme cuenta de que la relación que realmente necesito estar trabajando es la que tengo conmigo, antes de pensar amar a alguien más. 

IMG_7868.JPG

Me quedé atrapada por un tiempo en esa tendencia de encontrar un compañero y casarme porque si no, entonces soy una perdedora súbita que no puede mantener una relación. Luego me di cuenta de que prefería cuidarme antes de ponerme a cuidar a otro. Yo quería amarme a mí misma, haciendo cosas por el bien de mi salud mental, emocional y espiritual primero, para luego poder compartir esa maravilla más adelante con otra persona.

Al aprender a cuidar mis emociones y sentimientos, me di cuenta de que podía amarme a mí misma y a otro simultáneamente, siempre y cuando hubiera un equilibrio.

Así que, si estás en esta posición, te aplaudo por ser valiente y permitirte el espacio de estar para ti. Mientras te ames, te irás dando cuenta de lo que mereces y crearás tu propio sentido y definición de amor. Te podrás ir convirtiendo en la mejor opción para alguien más. Especialmente para ti mismo(a).

Solo hazte un favor, y amate.

A pesar de todas las cosas que pienses que pueden estar terriblemente mal contigo, amate. Dios te ha hecho una persona única e irrepetible. No hay, ni habrá nadie más como tú con tus características físicas, talentos, habilidades, temperamento y todo lo que te hace ser quien eres. El Señor te amó desde que te diseñó en su mente. Si hubiera querido hacerte diferente lo hubiera hecho, pero no. Eres su creación admirable.

A demás, lo creas o no, es increíblemente aburrido y poco inspirador estar cerca de personas que no se aman a sí mismas.

Créeme. Yo no me amaba a mí misma hace una década atrás, y de alguna manera, mi comportamiento afectaba a otros. Así que, con los años aprendí que era necesario hacerlo si quería disfrutar de relaciones sanas con los demás. En lugar de pensar “Soy un ser humano muy feo por tener una frente muy grande’’,preferí pensar “Soy un ser humano increíble con enorme capacidad de amor. Soy hermosa y única’’.

Haz lo mismo.

Es más. Si quieres, haz una lista con todas tus cualidades y aquellas cosas buenas que los demás han resaltado de ti. Te lo recomiendo. Tal vez sientas incomodidad o vergüenza, porque la verdad es que se nos ha enseñado muy poco sobre resaltar nuestras propias cualidades, y reconocer las cosas que hacemos bien. Es más fácil encontrar cualidades en otras personas, que en ti mismo. La sociedad lo ve como orgullo. Pero no. Sácate eso de la cabeza. En su justa medida, la valoración de nosotros mismos es necesaria. No llegar al extremo de pensar ‘’Soy divina’’ pero tampoco en el masoquismo de pensar ‘’Soy basura”.

  • Aceptate tal y como eres.

    Dios te dio un cuerpo con el que podrás estar conforme o no, pero será tuyo mientras vivas, así que amalo y cuídalo. Se feliz en tu propia piel y ríete de tus defectos.

  • Se agradecida.

    Cuando eres una persona agradecida, siempre te vas enfocar en lo bueno y no en lo malo. En lo que eres, en lo que tienes, y no en lo que te hace falta o te gustaría tener.

  • Aprende a recibir elogios.

    No intentes convertirte en la persona más humilde y modesta del mundo. Cuando alguien te diga algo positivo sobre tu persona, sobre tu físico, sobre tus labores en casa, en el trabajo, di: ”gracias, bien recibidas tus palabras”.

  • Aprende a reconocer tus fortalezas, para que saques provecho de ellas.

    Las debilidades no son lo único que tenemos. Identifica aquellas cosas en las que eres bueno(a), con las que te ves bien, y aprovéchalas. ¡Tienes un montón! Saca partido de ellas.

Si crees tener la capacidad de amar a los demás, deberías tener la capacidad de amarte. La calidad del amor que brindes dependerá de cuánto te ames. El amor y el respeto comienzan por ti.

Ammi Alba (4).jpg

De lo que nadie quiere hablar.

Muchos jóvenes en nuestras iglesias tienen hábitos que desconocemos, de los que sienten vergüenza o temor. A veces esto impide que sean honestos con sus líderes, o no encuentran a alguien de confianza que los pueda ayudar.

Soy joven y conozco mis necesidades. Pero como líder, me interesa conocer las necesidades de otros jóvenes y gracias a esto, descubro la confusión o el desinterés (por falta de información) que invade sus vidas en algunas cuestiones y la poca o ninguna participación de la iglesia.

Y ahí es a dónde voy ✋

Pienso que la iglesia debería intentar atacar más seguido puntos tan importantes como la masturbación, la pornografía y todos aquellos temas sexuales o emocionales que pocas congregaciones se han atrevido a tocar, y que presentan una idea completamente distorsionada de las relaciones sexuales. Esto animará a los jóvenes a pedir ayuda y a ser abiertos y honestos sobre los problemas con los que están lidiando.

11148560_10204340642902794_8766642341552044797_o.jpg

Aunque son ‘’temas delicados’’ y muchos prefieran dejar toda la responsabilidad a los padres (cosa con la que, obviamente, no estoy del todo de acuerdo) entiendo que el interés de la iglesia por compartir una enseñanza bíblica al respecto no debería estar ausente.

Si los líderes, especialmente los lideres juveniles, sienten pena o inseguridad al hablar sobre esto, estarán haciendo un trabajo a medias, tomando en cuenta la gran cantidad de jóvenes que suelen formar parte de una congregación y cuyas necesidades, muchas son diferentes a las necesidades del adulto casado, con tres hijos, que se sienta en las últimas filas del templo.

Osea… ¿Por qué es que nadie quiere hablar de eso? No podemos simplemente ignorarlo. Los líderes deben ser buenos modelos de conducta, tanto en sus propias vidas como en su habilidad para tratar abiertamente asuntos que presentan desafíos.

11130385_10204340653263053_4016606074012829896_o.jpg

Es más. Hasta me iré más lejos ✋

Para ser cristianos auténticos en el mundo de hoy es necesario manejar bien algunos temas, para manejarse bien en la vida. Y aunque esto aplica para todos los tiempos, se hace más urgente en nuestros días. El relativismo se ha impuesto en la cultura, y muchas personas ya no están seguras casi de nada. Hoy en día, donde nada ‘’es’’ y todo se vale, hay una cantidad de cuestiones que distinguen a quien tiene una visión auténticamente cristiana de Dios, del hombre y del mundo. La eutanasia, el aborto, la homosexualidad, las relaciones íntimas, son asuntos que no deben ser pasados por alto.

En estas cosas, y muchas otras, la postura de la iglesia debe ser clara y estar firme y fundamentada en la Palabra. Saber lidiar de manera abierta y honesta con estos asuntos, hablando sobre la guía que ofrece la Biblia, es súper necesario e importante. Y dar un entendimiento claro del plan de Dios sobre estos temas, aún si se cometen errores en el camino.

Volviendo a los jóvenes, cualquiera de ellos (de nosotros) tiene más oportunidades para pecar de camino a la escuela o la universidad que las que sus abuelos o sus padres tenían los fines de semana en sus tiempos. Las sociedades son dinámicas y cambiantes, y como esto es así, lo queramos aceptar o no, el trabajo con los jóvenes debe seguir esa misma línea y estar orientado a ayudarlos a vivir su identidad cristiana y llevar a cabo su misión como pueblo de Dios en el contexto socio-cultural que les ha tocado.

Estos y otros temas hay que tratarlos en función de la edad, pero hay que tratarlos.

¡Les tengo un notición!

Los que me leen saben que siempre me ha gustado acompañar mis publicaciones con una imagen de portada y una o dos que acompañen el texto. Primero, porque los humanos somos muy visuales. Y segundo, porque creo que eso le da vida al artículo y llama poderosamente la atención. Lo vuelve todo un poco más bonito ✨ 

Pero no me estaba dando cuenta de algo.

Resulta que, aunque sí es importante acompañar las publicaciones con imágenes de calidad y que sigan la misma línea del texto, se podría decir que el verdadero ”boom” está cuando esas imágenes que publicas son tuyas.

Cuando utilizas fotografías ajenas, debes tener mucho cuidado con los derechos de autor, que a veces impiden que las fotografías sean distribuidas sin antes hacer un pago, o sin la marca de agua, y otras cosas más. Eso a veces hace que todo se vuelva un poco más complicado. Así que, ¿por qué no mejor nos evitamos los dolores de cabeza? Con los que me dan a mí, ya tengo suficiente. 

Por esta razón, y la motivación de mis amigos más cercanos, he decidido unir mi pasión por la fotografía y mi profundo amor por la escritura, para crear mis propias imágenes, ya sea que las tome yo o me las tomen a mí. Ya era hora, y creí que era importante que lo supieran. Y es que es muchísimo más útil. Me permitirá generar contenido original, y si tengo algún tema, solo tendré que crear la imagen (a mi gusto) que lo acompañe y asi poder evitar tener que romperme la cabeza intentando encontrar alguna que se asemeje, como he hecho hasta el momento.

No sé por qué no se me había ocurrido antes 😑

Los modelos que aparecerán en el siguiente articulo (y seguirán apareciendo) son algunos de mis mejores amigos, y serán vistos muy frecuentemente en este espacio. Ellos ya han ganado cierta popularidad en redes sociales, así que les dejaré el Instagram debajo de cada publicación, por si quieren echar un vistazo a sus fotos que – les adelanto – son INCREÍBLES.  

El próximo articulo está listo y sale el miércoles. ¡Pendientes! 😊

Dime de lo que presumes…

 

IMG-20170121-WA0011.jpg

Si alguien puede hablar sobre la arrogancia, la soberbia y el orgullo, soy yo (aunque no es que me sienta muy feliz por eso). Por años, como consecuencia de mi inseguridad, mis complejos de niña inferior y baja autoestima, la soberbia y yo nos hicimos amigos. De alguna forma, volverme una muchachita privona me ayudaba a esconder todas esas cosas que tenía, de las que no me estaba dando cuenta o que no queria que la gente notara.

Quizás no era tan consciente de ese problema como lo soy ahora, pero lo bueno es que se puede trabajar.  

Ahora puedo decir con certeza que aquella niña que miraba con desprecio a quienes parecían tener menos recursos que ella, desapareció. Y siento un profundo dolor tan solo al recordarla. Presumía de cosas que ni siquiera tenía y me sentía superior por las cosas que sí poseía. Pero luego toqué fondo. El cambio es el resultado de un proceso difícil por el que Dios me hizo pasar, que me ayudó a comprender cuál era mi identidad.

Dios usó mi experiencia para abrir mis ojos a lo ingrata y orgullosa que había sido. Estaba demasiado preocupada por verme bien ante los demás, y esconder mi inseguridad, que por vivir en busca de la aprobación de Cristo.

Aunque ha pasado mucho tiempo desde entonces y ya no soy la misma, todavía hay gente que piensa que soy aceitosa. Y aunque lo dicen personas que en realidad no me conocen, oro para que Dios me ayude a evitar las cosas que hacen que yo proyecte lo que en realidad no soy. La verdad es que no me causa gracia.

Mis experiencias me han ayudado a convertirme en una mujer segura de mi misma, así que puede que mucha gente confunda esa seguridad con arrogancia. Un exceso de seguridad puede significar que eres arrogante o que tienes demasiada inseguridad y lo intentas ocultar. Así que, hay que admitir que hasta en las cosas que son buenas hay que moderarse. 

Las actitudes prepotentes alejan a la gente. Con la ayuda de Dios, podemos rechazar esa conducta que tanto puede dañar las relaciones con nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo… En fin, con todo el mundo. ¿Cómo?

IMG-20170121-WA0010.jpg

circulo-rosa Evalúate honestamente.

”Cada cual que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno” (Romanos 12:3)

Tal vez pienses que no necesitas arreglar nada, que no andas mirando a los demás por encima del hombro como muchos acostumbran. Pero hazme caso. Una auto-evaluación honesta te demostrará lo contrario. Te ha pasado. A todos nos pasa. Solo es cuestión de cuidarse y procurar estudiar esos comportamientos para evitar que nos dominen. El orgullo es un asunto serio.

circulo-rosa Alégrate por los éxitos ajenos, no los envidies.

“…con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo” (Filipenses 2:3).

Debes entender que el mundo no gira alrededor de ti. Se siente bien ser elogiado y honrado por otros, pero también debes hacer lo mismo con los demás. Tu tienes tus logros, y los demás tienen los suyos.

Es mejor ser como aquél niño que volvió a casa después de las pruebas para elegir a los actores del teatro del colegio y dijo: “¡Mamá, me eligieron! ¡Me han elegido para sentarme con el publico y animar!”. Cuando puedas hacer eso, tu cabeza podrá por fin caber en tu sombrero.

circulo-rosa No anuncies tus éxitos antes de que ocurran.

No se alabe tanto el que se ciñe las armas, como el que las desciñe” (1 Reyes 20:11).

A veces creemos estar tan preparados y seguros de algo, que al final nos va fatal. Porque, sentirnos seguros no es el problema. Es el exceso del que hablábamos hace un momento, que nos hace tropezar. Nos consideramos personas tan auto-suficientes, que olvidamos que Dios honra solamente lo que se hace “por amor de Su nombre” (Salmo 23:3).

circulo-rosa No seas altanero.

Siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor. (Efesios 4:2)

Ser humilde es tener consideración honesta y real por los demás, el aprecio por sus puntos de vista, la curiosidad acerca de sus vidas, la voluntad de estar interesado en el bienestar y la felicidad ajena. Es no alardear de lo que se tiene o pasar por encima de los demás. Es saber escuchar, aprender a reconocer los errores, a perdonar y a pedir perdón, entender que no siempre se tiene la razón y recordar que nadie es mejor que nadie y todos somos igual de importantes para Dios.

circulo-rosa No importa que tan atractivo(a) seas.

Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos. Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Ésta sí que tiene mucho valor delante de Dios. 1 Pedro 3:3-4

A nadie le importará lo bien que te veas, si tienes el alma podrida. La forma en que trates a los demás, lo que hagas y el cómo digas las cosas, valdrá más que tu cara bonita.

Si alguna vez hubo alguien que tuvo el derecho de ser orgulloso, es aquel a través del cual toda la vida llegó a existir. Si Jesús hubiese venido al mundo y hubiese exigido que todos le sirviesen, no hubiese sido arrogante. Hubiese sido apropiado. Pero Filipenses 2 nos dice que Él no vino en forma de gobernante, sino de siervo. Y el llamado de Cristo para nosotros es que vivamos de forma que evidencie un servicio similar.

Reflexionemos acerca de la importancia de venir al Señor bajo Sus condiciones, en humildad, reconociendo nuestra inmensa necesidad de Él. Nada de lo que tenemos, nada de lo que somos, lo tenemos y lo somos por buenos, sino por la inmensa y sobreabundante gracia de Dios.

sin-titulo Alexany Ruiz                                                                        f.png Emanuel Grullon