A través de sus ojos

Toda mi vida he sido de contextura delgada. Y por varios años pesé 135 libras, que aunque no eran exactamente las de mi peso ideal, me hacían ver y sentir bien 🤷‍♀

Pero de pronto llegaron a mi vida momentos de gran dolor. Tuve meses bastante difíciles en los que recibí un golpe tras otro 😕 Meses que me robaron casi quince libras. Lo que me llevó a pasar de estar delgada, a ser una flaca al borde de quedarse sin masa muscular.

La ropa ya no me quedaba bien. Parecía tener el armario de alguien más. Empezaron a verse mis costillas y algunos espacios entre mis muslos que antes no estaban ahí. No lo voy a negar. Lo que veía en el espejo me disgustaba y entristecía 😔

El cambio era demasiado evidente. La gente empezó a notarlo y yo también. Y por un tiempo me costó vivir con eso.

Pero poco a poco fui recuperando fuerzas. Y desde entonces ha sido una lucha constante con mi cuerpo, buscando la forma de recuperarme ☝ Un esfuerzo diario de dependencia, confianza y esperanza en Dios, en momentos donde resulta tan difícil sentirme satisfecha, segura y cómoda conmigo misma.

Es aquí cuando pienso en los mensajes de ”self love” que muchos pensarán pudieran ser de ayuda. La verdad es que… no 🤷‍♀ Algunos están llenos de belleza y verdad. Pero otros están completamente vacíos, y pocas veces he podido sentirme realmente identificada.

En primer lugar ☝ porque, aunque el mensaje central es el mismo, no se habla tanto de los ”flacos”. De los que tenemos el metabolismo demasiado acelerado. De los que perdemos peso más rápido de lo que lo ganamos, y nos molesta que la gente piense que eso es algo bueno. De los que sabemos que delgadez no es sinónimo de buena salud y buscamos hacer algo por nuestro propio bien.

En segundo lugar ✌ (y puedes dar por hecho que es la razón de más peso) he decidido verme reflejada en la Palabra de Dios y no en los mensajes de amor propio que intentan vender. Porque el amor propio del que todos hablan (y en una ocasión yo también hablé), no es el amor propio al que Dios se ha referido en Su palabra.

Todas las personas somos valiosas para el Señor. Pero la confianza del creyente tiene su raíz en el hecho de que nos relacionamos con Él. Debemos amarnos a nosotros mismos, basándonos en la verdad de que Él hizo posible nuestra salvación, nos dio al Espíritu Santo y diseñó un plan especial para nuestra vida. No de que somos autosuficientes, independientes, poderosos y súper especiales 💅

La Biblia no especifíca que debemos amarnos a nosotros mismos, pero el mandato de “amar a tu prójimo como a ti mismo” muestra que es normal y bueno tener un grado razonable de amor y respeto por uno mismo, así como Jesús. El demostró que se quería a sí mismo porque apartaba tiempo para descansar, comer y pasar buenos ratos con sus discípulos y con quienes podían llegar a serlo 🤷‍♀

Yo por igual, y sin importar qué tan fea me sienta hoy 😂 todavía cuido de mí. Todavía como. Todavía duermo. Todavía hago las cosas que me hacen feliz. Ese es el tipo de amor propio del que Jesús y Pablo estaban hablando.

”Amar a tu prójimo como a ti mismo”. Cuidar de otros así como cuidas de tí 😉

So… por supuesto. Debo amarme a mí misma lo suficiente como para cuidarme. Comer, dormir y pasar tiempo con las personas que amo, mientras trabajo en mis propios pensamientos y sentimientos. En detenerme a observar el estado, no sólo de mi cuerpo, sino también de mi espíritu, la parte más esencial de mi ser. De eso se trata.

Los momentos difíciles por los que tuve que pasar me afectaron emocionalmente. Terminé lastimada a raíz de esos acontecimientos, y el cómo estaban las cosas en mi interior se hizo evidente. Pero esas experiencias también me hicieron ver la tremenda fidelidad de Dios. Y Su inagotable y eterno amor que fluye sin parar. Me di cuenta de cuán importante soy para Él ❤

Entonces lo entendí.

Poner la mirada en Dios cambia el modo en que nos vemos a nosotros mismos. A medida que te veas a ti misma a través del lente de la Palabra de Dios, vas a empezar a conocer que tan ancho y profundo y eterno es el amor de Dios por ti ☺

Esa es la verdad que procuro recordar todos los días en este proceso de recuperación. Soy hermosa a los ojos de mi Creador, y valiosa en Sus manos.

También procuro evitar esconderme detrás de una máscara de seguridad que sólo hará que mi estado empeore 🧐 Aprendo todos los días a aceptarme y a no sentirme tan mal por mi físico, pero preocuparme lo suficiente como para hacer lo que es debido para mejorar.

Hay esperanza, hay solución. Sé que con la ayuda de Dios y de los que amo, estaré mejor porque he decidido verme a través de sus ojos

Como ninguna otra

Woah. Se siente bien volver a escribir después de tanto tiempo.

Luego de pasar horas con esta parte de mi rondando en mi cabeza, hasta el punto de llevarme a escribir las primeras ideas de esta publicación en el bloc de notas de mi celular a las cuatro de la mañana, creí oportuno regresar 🤷‍♀ ¿Por qué con este tema? Ni idea.

Y aunque no puedo prometer que este espacio volverá a hacer lo que era hace casi dos años, ni que escribiré con la frecuencia con la que lo hacía, sí puedo asegurarles que me verán. Uno que otro día me sentaré a compartir con ustedes por escrito aquellas cosas que mi corazón y mente no puedan callar (como ha pasado) y las que probablemente otros corazones y mentes necesiten. Muchas de las cuales no caben en un post de Instagram.

Lo sé, porque ya lo intenté. A veces sencillamente fallo estrepitósamente en el arte del resumen y la concisión. Pero ese es otro tema. 😬

Por cierto, no puedo dejar de mencionar a la gran cantidad de personas que le brindaron apoyo a este pequeño proyecto. Y que incluso después de haberlo abandonado, me preguntaban por él. Les estaré por siempre agradecida.

A lo que vine.

De todo lo acontecido en estos años, se destacan algunas cosas. Haber iniciado una relación de noviazgo con el mejor hombre que he conocido en toda mi vida es sin duda una de ellas. Y aunque hoy día nos encontramos llenos de seguridad y esperanza, es de saberse que no siempre fue así 😅

Poco antes de conocer a Alejandro, había tomado la firme decisión de ponerle un STOP a mis emociones (aunque esto significase no enamorarme en mucho, mucho tiempo). Ellas me habían llevado a cometer errores en el pasado que lastimaron mi corazón. Y por supuesto, Dios me confrontó por ello. Creía estar buscando Su voluntad, pero en realidad hacía las cosas a mi manera. Y esto siempre termina mal.

Lo que yo no sabia era que Dios, quien me ama y me cuida incluso cuando soy terca, había estado tomando todas mis decisiones (incluso las malas) para guiarme hacia su maravilloso plan. Y Él es experto utilizando y dándole valor, sentido y propósito a lo que parece no tener ningún significado para nosotros.

Pronto me di cuenta de que Dios habia estado trabajando tanto en mi corazón, que al momento de la llegada de Alejandro a mi vida me sentía sincera y profundamente motivada a rendir y someter mis sentimientos, mis planes y mis pensamientos a Su señorío como nunca antes. ”Esta vez será diferente” me decía a mí misma 👍 Y me veía inspirada y movida constantemente a hacer las cosas correctamente. Había nacido en mí una profunda convicción y deseo de agradarle a mi Creador. Y eso no sólo se sentía bien, ¡tambien rendía enormes frutos!

Pero ¿fue facil? Pues… no 🤦‍♀ Me equivoqué varias veces. Llegaron dudas a mi mente sobre cómo debía afrontar la situación. Lamentaba no haber actuado mejor en el pasado, y erróneamente deseaba que muchas cosas hubiesen sido diferentes al inicio de mi etapa de cortejo con Alejandro (incluso cuando no estaban mal). De alguna forma, aunque las cosas habían tomado un buen curso, intentaba forzar a Dios a escribir la historia de amor que yo quería. Y amorosamente, me hizo ver mi falta.

Me di cuenta de que, incluso cuando tenia algo realmente bueno, exigía lo que yo creía que era mejor para mí. ¿La raíz del problema? La comparación con otras parejas cristianas.

Alejandro y yo en nuestro primer viaje juntos

Crecí escuchando las hermosas historias de los encuentros románticos de muchos líderes y pastores. Hice amistades con parejas que reflejaban la santidad y el amor que yo buscaba en mi futura relación. Y creía que sus experiencias debían aplicarse en mi vida. Pero ¿qué acaso no son los principios biblicos los que realmente deben servir de guía? Explícitos o no, ahí están. Y Dios busca que se hagan evidentes en tus decisiones, aunque estos no reproduzcan la misma película que viste en otros. No lo harán (y qué bueno). ¡Dios está dispuesto a escribir para ti una historia como ninguna otra!

Al final, todas son diferentes y no por eso menos hermosas o importantes para Dios. Lo que contará y hará que lo que vivas sea realmente bueno, será la firme y constante decisión de siempre obedecer a Dios y depender de él. Confiar en Su sabiduría, pues sabe lo que verdaderamente nos conviene, y aferrarnos a Sus promesas. Sólo con la certeza de que caminas en rectitud y pureza, y estás siguiendo Su voluntad, podrás estar tranquilo.

Las cosas no serán perfectas. Pero sí lo mejor que pueden llegar a ser.

Y aunque Dios quiere que lo experimentemos antes de fallar y no después (para evitarnos todo el llanto y los corazones rotos) 😂 sabe y entiende que no siempre sucederá. Por eso continúa siendo fiel. Y una vez nos hemos arrepentido, echa todas nuestras faltas al olvido. Ahí lo vemos unir las piezas y bendecirnos con la compañía de Su plan para nuestra vida.

Fue lo que, con seguridad, hizo con nosotros. Dios orquestó y dirigió nuestros pasos. Llenó nuestros corazones de una paz que sólo El puede dar. Obró y abrió puertas como nunca antes lo había hecho en ese aspecto de nuestras vidas. Y entonces lo vi. Mi oración fue contestada. He vuelto a experimentar una vez más la fidelidad de Dios

El padre que siempre soñe

Crecí con el afecto, la atención y los cuidados de mi padre. Pese a que nuestra relación a veces podía resultar un poco tormentosa, haber tenido la mejor niñez es algo que, en gran parte, le debo a él. Sin embargo, los lazos afectivos se fueron debilitando con el tiempo, hasta que finalmente salió de mi vida.

21299bc5-1978-47ee-af84-cdbe2d05ecb6.crop_500x262_0,26.resize_1200x630.format_jpeg.inline_yes.jpg

Muchos somos hijos de padres ausentes. Padres que un buen día, se van. Y uno se queda sin saber muy bien donde meter la cabeza. Tu mamá pasa a ser la única en encargarse de ti y tus hermanos, con sus propios miedos, con las mismas dudas que tienes, con las mismas preguntas sin respuestas. Esto hace que las celebraciones familiares se conviertan en un verdadero desafío emocional.

En el fondo, sabía que las cosas no estaban bien. Mis hermanos y yo participabamos de escenas que son dificiles de olvidar y de discuciones que jamás hubiéramos querido escuchar. Pero no lo pudimos evitar.

Con los años, la situación no hacía más que empeorar y la distancia solo se hacía más grande, hasta que un dia mis ojos ya no alcanzaban a ver su silueta. Dejó de aparecer en las fotos. Ya no era más que un eco, una historia. Y lo entendí. Habia decidido marcharse.

Este abandono, fisico y emocional, en plena flor de mi juventud, provocó un daño del que no me había dado cuenta. Su decisión de salir de nuestras vidas habia generado incongruencias en mi y en la manera en que yo establecia relaciones, que no noté hasta hace poco. Me llené de inseguridad y temor pero no lo había aceptado.

Sucede que, en algunos casos, no sabes que estás herido hasta que ves la sangre.

Es una irrealidad creer que algo con tanta carga afectiva no nos va a importar. Por eso, lo queramos aceptar o no (que tarde o temprano lo hacemos, como yo) terminaremos por entender que el abandono deja heridas en nosotros que tardan en sanar. Un proceso del que ahora estoy formando parte.

Un padre puede estar ausente de diversas maneras, por diferentes razones. Y uno que deliberadamente decide abandonar a su familia, determina con fuerza nuestra evolución emocional. Sin embargo, hay una fuerza mayor que espera con ansias, pero pacientemente, ser acudida.

4488-1920x960.jpg

Salmos 27:10

‘’Aunque mi padre y mi madre me dejaran,

Con todo, Jehová me recogerá’’

El panorama se ve un poco diferente desde aquí.

Dios creó a la familia como un medio de protección y bendición para cada ser humano, pero el enemigo ha tratado de diferentes maneras de destruirla para distorsionar el camino de las personas y ha introducido el divorcio, la violencia doméstica, la irresponsabilidad y el abandono del hogar.

Gran parte de nuestra relación con Dios como padre, la filtramos a través de nuestras experiencias con nuestros padres terrenales. Las experiencias negativas y las heridas emocionales pueden impedirnos concebir a Dios con esa idea, por la referencia distorsionada que podamos tener.  Pero como creyentes necesitamos recibir a Dios no solo como Señor y Salvador, sino también como el padre que es, y aprender a vincularnos con Él como hijos. Su paternidad es uno de los grandes privilegios y beneficios que nos provee la obra de Cristo.

boy-447701_960_720

Puede que aquí haya hijos e hijas que carguen con un profundo dolor a causa de las heridas causadas por el maltrato, rechazo y/o abandono sufrido por sus padres o alguno de ellos. Y luego les cuesta reconocer y experimentar la paternidad perfecta de Dios. Necesitamos pasar por un proceso de sanación y perdonar a nuestros padres terrenales para poder ver a Dios como padre. Luego nosotros pasamos a ser sanados. 

Sólo Dios puede tocar los más recónditos y profundos lugares de nuestro corazón herido y desilusionado, para traer sanidad a nuestras vidas. Necesitamos experimentar el amor transformador de Dios. Una vez lo hacemos, podemos entender que Dios es el padre que siempre soñamos. La única figura paterna que ciertamente jamás nos decepcionará y a quien honro en este día.

Más abajo les dejaré el link de una cancion que inspiró al titulo de esta publicación (por alguna razón no puedo poner el video como tal). Una canción que se convierte en una expresión de agradecimiento a Dios por llenar el vacío que dejó el abandono y por recordarme constantemente lo mucho que me ama y lo pendiente que está de mí. Una demostración de la paz que he venido sintiendo en el proceso de sanación, donde he comprendido que mi padre está en mi y en muchas de las cosas que hago.

Meditar en el poder de Dios, en Su soberanía y en Su majestuosidad, nos ayuda a comprender que Él es capaz de ayudarnos y sostenernos. Que el abandono o el maltrato no nos hace inservibles. Todo lo contrario. Nos puede convertir en lámparas que sirvan para compartir la luz de Cristo, a fin de iluminar las vidas de quienes han pasado por lo mismo y ayudarles a entender que todo va a estar bien.

“Oh afligida, azotada por la tempestad, sin consuelo; he aquí que yo asentaré tus piedras en antimonio, y tus cimientos en zafiros. Haré tus almenas de rubíes. Tus puertas de cristal y todo tu muro de piedras preciosas” (Isaías 54:11-12)

El padre que siempre soñe

 

Cristianos adictos a la mentira

La primera publicación de esta serie, con algunos dias de atraso. ¡Comencemos!

Las adicciones son como grilletes que dificultan nuestro andar.

Debemos correr la carrera que nos queda por delante y para eso es importante estar livianos y despojarnos de todo peso y del pecado que nos asedia, como la mentira.

¿Estaría bien si te diera consejos y un montón de ideas sobre cosas que al final no llegan a ninguna parte? ¿Estaría bien si te presento un proyecto como el proyecto más completo e interesante de todos, solo para que lo consumas o lo apoyes, pero que en realidad no es tan bueno? ¿Estaría bien si al final te dieras cuenta de que todos mis artículos son un fraude o una copia más de algún otro blog? ¿Te sentirías bien con eso? Mejor ni respondas.

Y es que a mi nadie tiene que decírmelo. Hoy en día, con tantos mensajes cruzados, con tanta publicidad y tanta gente tratando de vendernos tantas cosas, solo destacan y nos llegan los mensajes que nos parecen honestos y auténticos, con los que nos identificamos. Porque si de marketing se trata, los consumidores sabemos perfectamente lo que hay, olemos la falsedad en cualquier esquina. Pero lo hacemos también en otros aspectos de la vida.

No existe un voto a favor de los mentirosos. Si quieres sobrevivir, tienes que conseguir que la gente crea en ti y considere que eres muy real, que eres honesto, muy… no sé, de verdad. La mentira es enfermiza y la gente, con sus respectivas excepciones, no se quiere contagiar de ella.

La mentira es la mala costumbre más compartida. El pecado más común y a la que siempre le andamos poniendo colores. Que si mentira blanca, rosada, negra, buena o mala… Bueno. La verdad es que, por mucho que queramos pintar pajaritos en el aire, la mentira sigue siendo mentira y un pecado desagradable.

Pero, ¿qué dice la Biblia al respecto?

IMG_7910.jpg

La Biblia prohíbe la mentira.

Colosenses 3:10 dice: Dejen de mentirse unos a otros, ahora que se han quitado el ropaje de la vieja naturaleza con sus vicios, y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen de su Creador”

Dice que Dios odia la mentira.

Proverbios 6:16-19 dice: Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre los hermanos.”

Y que la abomina.

Proverbios 12:22 dice: “Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento.”

En fin, la mentira afecta nuestra comunión con Dios.

Isaías 59:2-3 dice: “Pero las maldades cometidas por ustedes han levantado una barrera entre ustedes y Dios; sus pecados han hecho que él se cubra la cara y que no los quiera oír”

Puede parecer que la mentira a veces es justificable o una buena manera de uno conseguir lo que uno desea, pero es negativa. Al final, hay consecuencias. A demás, para mantener una mentira, debes decir varias más y al final se convierte en una cadena que te ahorca (o te amarra, por poner un ejemplo menos dramático)

El hábito de la mentira es un hábito que, como cualquier otro pecado, nos va matando lentamente hasta conseguir nuestra destrucción. Como cristianos, debemos ir en busca de la verdad e ir en contra de toda práctica que deshonre a Dios.

No mientas y/o hagas algo por lo que debas mentir.

Si debes ocultar la verdad, cualquiera que sea la razón, entonces lo que haces no está bien. Y si es algo aparentemente bueno, pero por alguna razón entiendes que debes ocultarlo, ora a Dios para que te guie. Opta por no decir nada o busca alternativas. Pero no recurras al engaño.

El Señor nos enseña a desecharlo en todas sus variantes y formas. Incluye falso testimonio, engaño, hipocresía, exageración, calumnias, deshonestidad, fingimiento, incumplimiento, fraudes, falsificación, excusas, doble vida, pecado encubierto, disimulos, etc. Todo lo que sea contrario a la realidad o a la verdad. Si piensas que no se puede vivir en estos tiempos sin alguna de esas cosas, quebrántate delante de Dios y pídele perdón y fuerzas para levantarte nuevamente y caminar en la verdad. En Su verdad, en El.

No sea que te pase como Ananías y Safira, que mintieron y murieron a causa de esto (Hechos 5:5-10)

Puede ser difícil para nosotros distinguir entre un corazón verdaderamente arrepentido y un farsante con mucha experiencia, pero nada ni nadie puede esconderse de Dios. El Espíritu Santo conoce nuestros pensamientos como si estuvieran en altavoz. Lo que significa que, puedes engañar a los demás, pero no hay una puerta cerrada o armarios ocultos para quien todo lo sabe. 

Tus secretos no son secretos para Dios.

Como discípulos de Cristo y parte de Su cuerpo, debemos ser absolutamente veraces, sinceros, honestos, honrados, aun cuando eso signifique sufrir, por hacer Su voluntad.

Apocalipsis 21:7-8: El vencedor heredará todas las cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. (RVR1995)

Estas a tiempo para empezar una vida limpia e integra ante los ojos de Dios. El que miente con propósito escoge asociarse con este mundo y este mundo es enemigo de Dios.

Vivir una doble vida tiene un precio. Piensalo.

color-blanco.png

Cristianos Adictos

¡Hola!

Como ya lo había dicho antes en este artículo, hay muchos temas de los que no se habla o se habla muy poco en nuestras congregaciones. Temas importantes que forman parte de la vida humana, pero especialmente de la lucha que libramos como cristianos.

Cuando decidí cambiar la temática del blog hace algunos años, lo hice con la intención de cambiar eso (con mis propias herramientas) y compartir mi experiencia y mis conocimientos con los jóvenes sobre los temas de los que quieren y necesitan saber. Eso me llevó a tratar algunos asuntos de esos de los que la iglesia debería hablar más seguido, pero creo que aún queda mucho por decir.

Por eso he decidido crear Cristianos Adictos, una nueva serie de publicaciones (con algunos materiales incluidos) que estaré compartiendo contigo cada lunes y que hacen referencia a diversas adicciones o luchas que se libran a diario (o interdiario, o semanal). Cristianos adictos a la mentira, a la pornografía, a la masturbación, etc.

Todos, de alguna manera, nos podemos sentir identificados con esto. Tener un pecado que te acosa y pasar un buen tiempo pensando que estas caminando en victoria y de repente, algo te provoca, o bajas la guardia, o eres tentado de una forma diferente y caes de nuevo, y entras en confusión y te frustras y te quieres morir.

Inicialmente pensamos que esas cosas en las que ponemos la vista (las drogas, el sexo, la televisión, la pornografia…) pueden satisfacernos pero son temporales. Nos proporcionan algo de placer, pero nada duradero. Lo bueno es que existen muchas promesas que nos dejan saber que las adicciones y las cadenas en nuestras vidas, esas áreas que nos esclavizan, pueden ser vencidas.

Así que, sea lo que sea aquello con lo que luches y/o que no sea pecaminoso en esencia, hay salida. Si deseas ser liberada de las pasiones y de los placeres pecaminosos y de las adicciones y aquellas cosas que se han convertido en tu dios y han quitado a Cristo del centro y lo han mandado para la esquina, la clave es reconocer que en Él somos libres.

Si deseas, puedes enviarme tu testimonio u opinión por correo o dejarlo en los comentarios, incluso de manera anónima. A veces nos resulta difícil compartir con otros nuestra experiencia, pero es importante recordar que no estamos solos y que solos no podremos salir. A demás, ver que otros pasan por lo mismo, o que pasaron por lo mismo alguna vez, nos da cierto tipo de esperanza.

Sin más, te invito a reflexionar conmigo sobre los diferentes temas que componen esta serie y que juntos podamos ayudar a otros en el proceso de restauración.

Un abrazo,

color-blanco.png

Amor propio

El mes pasado, por ser febrero, se habló mucho (y siempre se habla) del amor entre parejas, amor entre padres e hijos, amor hacia la familia y amigos en general. Pero yo pensé: ¿Qué hay del amor a uno mismo?

Incluso cuando es un mandamiento “amar a tu prójimo como a ti mismo”, parece que el ”como a ti mismo” a muchos se les dificulta poner en práctica, ya sea por circunstancias difíciles de la vida o carencias emocionales. Muchos han puesto en segundo lugar su amor propio, buscando quedar bien con los demás antes que consigo mismos. Pensar que la felicidad la encuentran en otras personas u otras cosas, cuando la realidad es que no se trata de lo que viene de fuera, si no de lo que sale del interior.

IMG_7862.JPG

He conocido personas que han terminado muy decepcionadas en el amor. He oído una larga lista de desgracias en el romance y cosas como tener miedo de estar solo y nunca encontrar a alguien con quien compartir la felicidad. Entonces surgen las preguntas comunes de “¿cuándo encontraré pareja?” o ‘’¿cuándo encontraré a la persona indicada”.

¿Debería una relación romántica definirnos?

Y es que siento que se ha convertido en una creencia arraigada eso de que necesitamos una relación, como si esta pudiera definir nuestro camino y nuestra identidad y si no tenemos una por un determinado marco de tiempo en nuestras vidas, entonces hemos perdido la oportunidad de recibir el tan deseado final de cuento de hadas. Buscamos y esperamos que los demás nos den el amor que en realidad ya llevamos dentro y esto crea relaciones de dependencia y apego, que inevitablemente nos conducen al sufrimiento. 

¿Por qué es que estas ideas se nos han forzado tanto y si no cumplimos con estas expectativas, entonces somos fracasos en el departamento de amor / romance? ¿Y si alguien no está listo todavía? ¿Qué pasa si hay otras prioridades en ese momento?

El casamiento y el formar una familia son cosas que agradan a Dios. Cosas que el formó y aprueba. La diferencia entre Dios y los hombres (y me refiero a la humanidad en general) es que Dios no te las impone. No te anda mostrando carteles que dicen: ‘’Date prisa, que se te van los años’’ o ‘’¿y el novio?’’ como los tíos y los abuelos en cada reunión familiar.

Hay demasiada presión social con respecto a este tema.

No sé tú, pero yo disfruto mi vida ahora y estoy disfrutando de la relación que estoy construyendo conmigo misma. Me he dado cuenta de que no necesito que alguien más venga e intente suplir mis necesidades o cumplir con mis expectativas, porque puedo hacer eso muy bien por mi propia cuenta.

Y no digo que una pareja no pueda hacerlo, o que no soy feliz cuando mi vida romántica está activa. Pero con los años he aprendido a darme cuenta de que la relación que realmente necesito estar trabajando es la que tengo conmigo, antes de pensar amar a alguien más. 

IMG_7868.JPG

Me quedé atrapada por un tiempo en esa tendencia de encontrar un compañero y casarme porque si no, entonces soy una perdedora súbita que no puede mantener una relación. Luego me di cuenta de que prefería cuidarme antes de ponerme a cuidar a otro. Yo quería amarme a mí misma, haciendo cosas por el bien de mi salud mental, emocional y espiritual primero, para luego poder compartir esa maravilla más adelante con otra persona.

Al aprender a cuidar mis emociones y sentimientos, me di cuenta de que podía amarme a mí misma y a otro simultáneamente, siempre y cuando hubiera un equilibrio.

Así que, si estás en esta posición, te aplaudo por ser valiente y permitirte el espacio de estar para ti. Mientras te ames, te irás dando cuenta de lo que mereces y crearás tu propio sentido y definición de amor. Te podrás ir convirtiendo en la mejor opción para alguien más. Especialmente para ti mismo(a).

Solo hazte un favor, y amate.

A pesar de todas las cosas que pienses que pueden estar terriblemente mal contigo, amate. Dios te ha hecho una persona única e irrepetible. No hay, ni habrá nadie más como tú con tus características físicas, talentos, habilidades, temperamento y todo lo que te hace ser quien eres. El Señor te amó desde que te diseñó en su mente. Si hubiera querido hacerte diferente lo hubiera hecho, pero no. Eres su creación admirable.

A demás, lo creas o no, es increíblemente aburrido y poco inspirador estar cerca de personas que no se aman a sí mismas.

Créeme. Yo no me amaba a mí misma hace una década atrás, y de alguna manera, mi comportamiento afectaba a otros. Así que, con los años aprendí que era necesario hacerlo si quería disfrutar de relaciones sanas con los demás. En lugar de pensar “Soy un ser humano muy feo por tener una frente muy grande’’,preferí pensar “Soy un ser humano increíble con enorme capacidad de amor. Soy hermosa y única’’.

Haz lo mismo.

Es más. Si quieres, haz una lista con todas tus cualidades y aquellas cosas buenas que los demás han resaltado de ti. Te lo recomiendo. Tal vez sientas incomodidad o vergüenza, porque la verdad es que se nos ha enseñado muy poco sobre resaltar nuestras propias cualidades, y reconocer las cosas que hacemos bien. Es más fácil encontrar cualidades en otras personas, que en ti mismo. La sociedad lo ve como orgullo. Pero no. Sácate eso de la cabeza. En su justa medida, la valoración de nosotros mismos es necesaria. No llegar al extremo de pensar ‘’Soy divina’’ pero tampoco en el masoquismo de pensar ‘’Soy basura”.

  • Aceptate tal y como eres.

    Dios te dio un cuerpo con el que podrás estar conforme o no, pero será tuyo mientras vivas, así que amalo y cuídalo. Se feliz en tu propia piel y ríete de tus defectos.

  • Se agradecida.

    Cuando eres una persona agradecida, siempre te vas enfocar en lo bueno y no en lo malo. En lo que eres, en lo que tienes, y no en lo que te hace falta o te gustaría tener.

  • Aprende a recibir elogios.

    No intentes convertirte en la persona más humilde y modesta del mundo. Cuando alguien te diga algo positivo sobre tu persona, sobre tu físico, sobre tus labores en casa, en el trabajo, di: ”gracias, bien recibidas tus palabras”.

  • Aprende a reconocer tus fortalezas, para que saques provecho de ellas.

    Las debilidades no son lo único que tenemos. Identifica aquellas cosas en las que eres bueno(a), con las que te ves bien, y aprovéchalas. ¡Tienes un montón! Saca partido de ellas.

Si crees tener la capacidad de amar a los demás, deberías tener la capacidad de amarte. La calidad del amor que brindes dependerá de cuánto te ames. El amor y el respeto comienzan por ti.

Ammi Alba (4).jpg